
Hace unas semanas encontré por internet un anuncio donde vendían alas, en la descripción ponía que si lo deseaba con toda mi alma podría volar con ellas, pero que tubiera cuidado, ya que si aprendía a volar no desearía volver a poner los pies en la tierra.
Después de mucho pensar me arriesgué y las pedí, me dije a mi misma "por probar no pierdo nada", en fin, que me llegaron hace dos días y me encantaron.
Al principio me dió un poco de miedo probarlas, qué pasaría si al intentar volar me caigo, pensé yo, y sin pensarlo más me tiré de cabeza al vacío, sabeis que descubrí? que aunque parecía que me iba a caer, al agitar los brazos con seguridad volaba hacia arriba, si me encontraba algún obstáculo simplemente lo tenía que esquivar, que el destino me llevaría a donde tendría que ir, que empezar otra vez desde cero no es malo sino al contrario, es maravilloso, es la LIBERTAD.
Me encanta tu optimismo y decisión...recuerdo hace muchos años...vi un anuncio parecido en un catalogo de ventas por correo...pero no me compre las alas, le puse muchas pegas y complicaciones, poco a poco me fui olvidando y el catálogo desapareció en un montón de folletos y revistas...pasados unos meses, un día pensé buscar aquel catalogo y no lo encontré. Al cabo de muchos años un dia por casualidad aprecio el catalogo, después de mucho dudar al fin decidí escribir y pedir las alas...pero a los pocos días recibí mi propia carta con una nota que decía "El destinatario ya no existe"
ResponderSuprimirVengo del blog de Miguel y me has alegrado con tu canto a la libertad:)
Suerte, Franki
Sí, siempre pasa eso, sabes yo vuelo de verdad... Cuando estoy durmiendo agito los brazos y empiezo a elvarme y a ver todo desde arriba, jo, es una maravilla.
ResponderSuprimirAouesto que tus alas no te van a fallar nunca. porque como dice Franki le cantas a la libertad.
Besitos
jo!!no os podeis ni imaginar la ilusión que me hace conectarme y ver que me dejais mensajitos..me da más fuerza para escribir..graciaaaas!!!!
ResponderSuprimir